Cómo equipar tu vivienda de alquiler para reponer rápido (y quién paga qué)
Una vivienda amueblada es más fácil de alquilar, pero también multiplica las averías. Una nevera estropeada en agosto o una lámpara rota en mitad de un contrato son pequeñas urgencias que, mal resueltas, acaban en mal ambiente o en una discusión por la fianza. La solución no es comprar lo más caro: es equipar pensando en poder reponer rápido.
Primero, quién paga qué
La regla general (LAU, art. 21) es que el propietario debe realizar las reparaciones necesarias para conservar la vivienda en condiciones de servir al uso pactado, salvo que el deterioro sea imputable al inquilino. Las pequeñas reparaciones por el uso ordinario corresponden al inquilino.
En la práctica:
- Un electrodoméstico que deja de funcionar por desgaste o antigüedad suele ser responsabilidad del propietario.
- Un daño por mal uso o negligencia se puede reclamar al inquilino, con pruebas.
- Una bombilla fundida suele corresponder al inquilino; una lámpara rota es discutible, así que conviene dejarlo escrito en el contrato.
Cuanto más claro esté en el contrato y en el inventario, menos discusión habrá.
Estandariza: lo que puedes reponer en 24-48 horas
La clave es elegir cosas fáciles de encontrar:
- Electrodomésticos: modelos comunes de marcas con red de servicio técnico, de medidas estándar, sin diseños especiales. Si falla uno, puedes comprar un equivalente y que llegue en uno o dos días.
- Iluminación: lámparas con casquillos y bombillas estándar (por ejemplo, E27 o GU10), sin piezas propietarias. Una lámpara que se cambia en un minuto evita una visita.
- Camas y colchones: medidas normales (90, 135, 150 o 160 de ancho) y somieres desmontables. Una cama estándar se repone sin carpintero.
- Pequeño menaje: pocas piezas y baratas; nadie reclama un cazo.
Anota marca, modelo y fecha de compra de cada pieza en el inventario. Cuando algo falle sabrás qué comprar y si sigue en garantía.
Garantía y facturas
Para los productos nuevos comprados por un consumidor, la garantía legal es de tres años. Si compras al propietario particular, guarda las facturas: te permiten reclamar si el fallo es de fábrica y justifican el gasto fiscal.
Fiscalidad: no es un gasto inmediato
Si compras muebles o electrodomésticos para amueblar la vivienda, normalmente no se deducen de golpe: según la DGT (consulta V0699-21), el mobiliario y enseres se amortizan de forma lineal, con un coeficiente máximo del 10 % anual y un máximo de 20 años. Lo que sí es deducible en el año son las reparaciones y conservación. La frontera entre reparar y mejorar es fina; confírmala con tu gestoría.
Un pequeño kit de reposición
Guardar un par de cosas en la vivienda (o en tu casa) ahorra urgencias:
- Recambios de bombillas y pilas de la cerradura.
- Un juego de llaves o mando de repuesto y los manuales de los electrodomésticos.
- El contacto de un proveedor de confianza (fontanero, electricista, manitas) con teléfono y horario.
- Una lista de dónde comprar cada electrodoméstico con entrega rápida.
Checklist
- ☐ Inventario con marca, modelo y fecha de compra.
- ☐ Contrato que diga qué se considera uso ordinario y qué reparación corresponde a cada parte.
- ☐ Equipamiento estándar y de fácil reposición.
- ☐ Facturas y garantías archivadas.
- ☐ Contactos de proveedores y kit de repuestos.
Este artículo no contiene enlaces de afiliación ni patrocinios. Es información general, no asesoramiento legal ni fiscal.
Fuentes: LAU, art. 21 (BOE) · DGT, consulta vinculante V0699-21 sobre amortización del mobiliario